Para nadie que esté interesado en el tenis es un misterio la gran rivalidad que existe entre el suizo Roger Federer y el español Rafael Nadal. Ambos están considerados como dos de los mejores tenistas en toda la historia, y sus encuentros en torneos están más o menos parejos. No obstante, esta no es la única rivalidad fuerte que existe en el deporte blanco. Veamos algunas otras parejas de tenistas cuya relación también se ha caracterizado por la tensión dentro y fuera de la cancha.
Como si no lo fuera suficiente con Federer, Rafael Nadal ha cultivado también una creciente rivalidad deportiva con el serbio Novak Djokovic. Aunque Djokovic está lejos de la popularidad del español, sus partidos por lo general son muy parejos y es difícil establecer quién saldrá victorioso una vez que ambos pisan la cancha. Esta rivalidad, que los ha llevado a disputar numerosos torneos y campeonatos, es tan fuerte que algunos historiadores del deporte ya la consideran como la mayor que se ha producido entre dos tenistas.
En el tenis femenino, la reina de la rivalidad es la rusa María Sharápova. Una de sus competencias más destacadas es la que mantiene con la belga Kim Clijsters. El pico de la rivalidad ocurrió en la década de los 2000, cuando ambas se enfrentaron en nueve partidos oficiales, ganando Clijsters cinco y Sharápova cuatro. La rivalidad terminó cuando Clijsters se retiró del deporte en 2012. Sharápova siguió jugando y cultivando la rivalidad con otras jugadoras.
La siguiente gran rivalidad de Sharápova es con otra belga, la francoparlante Justine Henin. Con algunas características que la asemejan a la rivalidad con Clijsters, esta también alcanzó su pico durante la primera década del siglo XXI. Sharápova y Henin llegaron a enfrentarse en diez partidos oficiales, de los cuales Henin ganó siete. Al igual que con Clijsters, esta rivalidad llegó a su fin cuando Henin se retiró del deporte en 2011, dejando a Sharápova sin la posibilidad de emparejar un poco el marcador entre ambas jugadoras.
La tercera gran rivalidad de Sharápova es la que aún sostiene con la estadounidense Venus Williams, hermana mayor de la mítica Serena Williams. Sharápova y Williams se han enfrentado en ocho partidos oficiales, de los cuáles la rusa ha ganado cinco, siendo ésta la única de sus rivalidades donde ella lleva la ventaja, en cuanto a partidos oficiales ganados se refiere.
Sin duda hay muchas razones por las cuáles el tenis es un deporte tan rico en rivalidades entre jugadores. Quizá la competencia individual, uno contra uno, favorezca de manera particular esta situación. No obstante, la verdad es que éste no es el único deporte donde ocurren estas cosas. Los clásicos de futbol son un ejemplo análogo en otro deporte. Y en el tenis, a diferencia de lo que pasa en el balompié, las rivalidades rara vez terminan en violencia.


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